
Cuando se hizo el examen forense, se descubrió que el cadáver no tenía signos de violencia, y había muerto asfixiado dentro del cofre. El hombre, llamado Lefouineur, era un gran coleccionista de estampillas. Recientemente había alquilado la casa a la sobrina del anterior propietario; un anciano escribano que había fallecido unos meses antes.

El problema que se le plantea al lector es entonces ¿En qué circunstancias se produjo la muerte de este infortunado hombre? ¿Se trata de un homicidio?
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